jueves, 18 de agosto de 2011

Uno de los tantos juegos de engaños.

El Partido Revolucionario Institucional cubrió 71 años en el poder, una de las razones por las que lo logró,  fue porque sus líderes eran partidarios de darle paliativos al pueblo, es decir, beneficios mínimos e inmediatos para sobrevivir, no así un plan de trabajo a mediano y largo plazo estructurado. Se buscaba que con esos apoyos mínimos, el pueblo estuviese agradecido con el partido y de esa forma asegurar el voto en todas las elecciones (además de las decisiones del "Círculo Negro"); producto de esa idea son los programas de apoyo económico con los cuales la mayoría de la gente asegura que "...estaban mejor con el PRI..." (después de los resultados de haber elegido al PAN). 

Por ley nadie puede comprar tu voto, sin embargo, el PRI fingía apoyar económicamente al sector más bajo, cuando en realidad compraba su voto, mientras que el sector al que van dirigidos todos esos paliativos ("gracias al PRI"), no le importaba que compraran su voto sino tener recursos de los cuales escaseaban fuertemente y a su ves el PRI se mantenía en el poder. Análogamente, partidos políticos actuales generan programas de despensas, algunos son con fines de ayudar a los sectores bajos pero la mayoría son para acumular lo más que se pueda de votos. Así, la gente cede su voto al partido que más recursos le dé, porque ha visto el desempeño deprimente de cada partido que ya no confía en ninguno de ellos, entonces "no tiene de otra" mas que votar por el que más recursos le de, aunque eso no asegura que en las elecciones se vote por el que en verdad quiere que gane, al fin y al cabo el voto es "libre y secreto". 

Los partidos fingen beneficiarnos y nosotros fingimos votar por ellos. Si rompiéramos ese "juego de engaños", es decir, si acercadas las elecciones no existiesen esas despensas u otros apoyos entonces obligaríamos a cualquier partido a crear beneficios reales y no inmediatos, mucho menos mínimos, con lo cual comenzarían a desempeñar un buen cargo y se distinguiría cual de ellos es "apto para el puesto", cuestión que se da por hecha legalmente pero que en la cotidianidad todos sabemos que es falsa.

jueves, 11 de agosto de 2011

Acerca de mi...

Soy hija, hermana y nieta al mismo tiempo, estoy por cumplir la mayoría de edad, aunque muchos sugieren que la verdadera vida comienza a los 40, idea con la cual no estoy del todo de acuerdo, por lo siguiente, cuando éramos niños(as) existía de alguna u otra forma la espontaneidad, imaginación, curiosidad, con las cuales éramos capaces de dar señales de vida porque el que estemos vivos no significa que sólo tengamos facultades para comer o dormir, es algo que va mas allá de necesidades básicas, el que estemos vivos significa que hay que manifestar un plano más subjetivo como el de los sentimientos, las emociones, la comunicación y todo aquello que nos distingue para ser verdaderos seres humanos. Sin embargo, la mayor parte de nuestra vida a estado sujeta a ver, presenciar y vivir en carne propia que todo ese plano subjetivo antes mencionado se va inhibiendo al grado de que los jóvenes en clase es raro que participen, la información que se nos da en clase solo es reproducida y la aceptamos como absoluta, el punto es que con el tiempo desaparecen sin darnos cuenta esa curiosidad, esa imaginación y esa espontaneidad; en el caso de que estas siguieran presentes no quiere decir que desaparezcan nuestras responsabilidades como universitarios, hijos, hermanos y nietos a la misma ves.

A la conclusión que quiero llegar (respecto al párrafo anterior) es: ¿qué nos hizo el mundo, la sociedad, los compañeros de clase, nuestros amigos(as), el novio(a) o inclusive nuestra propia familia para adoptar 
  • una actitud pasiva?
  • una actitud que no demuestra ganas de vivir?
Y como planteaba un estimado profesor de Derecho "...¿dónde quedó aquel niño cándido, espontáneo, alegre que alguna ves fuimos? ..."

Además de eso:
detesto todo tipo de violencia,
creo tanto en el amor como en la amistad,
tengo un genuino sentido de responsabilidad 
y espero aprender cosas positivas de las personas con las que comparta este espacio de expresión.